El cierre de un capítulo que arrancó en medio del dolor de la guerra de Malvinas

UNA HISTORIA QUE COMENZO CON UNA CARTA ENCONTRADA EN LAS ISLAS

Un soldado que peleó en el conflicto del Atlántico Sur, hoy médico, y una niña de nuestra ciudad que envió una carta para los jóvenes que combatían en el frente, hoy mujer, se conocieron después de casi treinta años.



Por Roberto Carlos Torres

A 28 años de la Guerra de Malvinas -concretamente el 9 de agosto de 2010-, las circunstancias hicieron que dos protagonistas de una misma historia se reunieran y se conocieran, cerrando -en cierta forma- una parte de sus vidas, que fue parte de la vida del resto de los argentinos.
Todo arrancó cuando un soldado que estaba sirviendo en el área de Sanidad del Ejército Argentino, momentos después de la rendición de las tropas de nuestro país ante los británicos, y mientras revisaba habitaciones del hospital de Puerto Argentino en las Malvinas, encontró un bolso con cartas.
Entre ellas había una de una juninense, Laura Escudero, por entonces una niña de diez años que cursaba sus estudios primarios en el Colegio "Santa Unión" de nuestra ciudad.
Las circunstancias de la vida hicieron que cada uno siguiera su sendero, hasta que Tomás Szumilo, hoy médico traumatólogo que trabaja en el Hospital Interzonal de Agudos "Dr. Abraham F. Piñeyro" y en clínica "La Pequeña Familia", llegó a radicarse a Junín procedente de Capital Federal. Se acercó al Centro de Veteranos de Guerra "Islas Malvinas" de nuestra ciudad, con su historia y sus cartas rescatadas del olvido.
A partir de allí comenzaron desde el Centro a rastrear a la entonces niña, hoy mujer, hasta que la fortuna del destino permitió dar con ella. Actualmente, Laura es madre de cuatro hijos y se encuentra viviendo en la localidad de Alumine, provincia de Neuquén.
La casualidad, el destino, la fortuna o el nombre que quieran ponerle, hizo que tras muchas marchas y contramarchas, ayer pudieran reencontrarse el entonces soldado con la entonces niña, cerrando un círculo que arrancó en medio del dolor y las injusticias de una guerra. De ese momento fueron testigos familiares de Laura, ex combatientes del Centro y directivos actuales del Colegio "Santa Unión".
"Esto es algo que llevo muy en mi corazón", relató Laura durante la emotiva ceremonia vivida en el local del Centro de Veteranos de Guerra de nuestra ciudad.
Tomás -que revistaba en el regimiento 7 de La Plata, durante la guerra, y que cuando fue movilizado estaba en primer año de la carrera de Medicina- expresó su deseo "de que esto sirva como una enseñanza hacia el futuro. Durante muchos años, los veteranos estuvimos al margen de la sociedad y ahora debemos cerrar muchas historias. Aún hay muchos héroes vivos de Malvinas".
"No nos debemos olvidar de Malvinas, de sus héroes y que todos tenemos un poco el corazón allí", apuntó Laura.
Como se sabe, el regreso de aquellos soldados fue muy duro y aún hoy quedan secuelas. "Si uno toma las estadísticas, el índice de suicidios es muy alto. Evidentemente hay cosas que no están muy bien entre los veteranos", alertó Tomás, quien agregó que "hubo un descuido de parte de las autoridades que hay que revertir. No podemos tolerar que haya un ex combatiente más sufriendo".
Sin embargo, mencionó que "por suerte se están abriendo las puertas de a poco, después de ese "telón negro", que se puso al terminar la guerra. Las políticas van cambiando, se van asentando las personalidades de los que quedamos. Debemos ser reflejo de esa época, deseamos que nos conozcan y queremos contar nuestras historias en vida", expresó.






















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